Esta es una entrada cualquiera
Bueno, creía que no iba a poder superarme, pero...lo he hecho.
Ha pasado muchísimo tiempo desde la última vez que publiqué por aquí, pero, aunque no lo podáis ver, debéis saber que tengo otras entradas escritas (un poco polémicas) que he decidido dejarlas en un borrador (al menos, por el momento).
¿Novedades? Mogollón. No pensarías que en estos años no han pasado cosas en mi vida, ¿no?
Quiero que sepas que en esta entrada no voy a contarte nada en particular, de ahí su título. Estoy aquí por el mero placer de darle a las teclas y porque siento que he descuidado bastante no solo la web, sino su propósito principal, que era el de comentar por aquí mis lecturas o aquellos libros que me habían hecho sentir cositas y me habían removido por dentro.
Pues bien, he leído en estos años, claro que sí. Los libros son combustible para mi alma inquieta que anhela vivir aventuras, descubrir secretos y enamorarse hasta las trancas de los personajes. Pero (siempre debe haber uno), mi nivel de lectura ha disminuido considerablemente y no es por falta de ganas, es que siento que no he encontrado, con la misma facilidad que lo hacía antes, esos libros que me pidan a gritos que les haga un hueco en mis estanterías y los que están ahí, en su hueco desde hace tiempo, no he conseguido abrirlos todavía.
No sé qué me ha pasado, si es solo culpa mía o es que la lectura, en general, se ha vuelto demasiado comercial y, no me malinterpretes, me encanta que la lectura y los libros se hayan convertido, en muchos casos, en objetos de culto, aunque creo que se han ido denostando ciertos valores que antes importaban más que los seguidores o la cantidad de colaboraciones que haces al mes.
Y, tal vez, es por eso de que hace poco más de un mes he cumplido los cuarenta (madre mía, ¿cómo ha pasado tan rápido el tiempo?) pero, cada vez me da más pereza tener que relacionarme a través de las RRSS para poder conseguir algo, aunque sea unas migajas...Que se conozcan mis historias, que se valoren y que alguien decida darles una oportunidad. Odio la forma en que el grado de caso que te dedican ciertos sectores del mundo editorial, se base, únicamente, en el número de seguidores que tiene tu perfil o el de reproducciones que tenga alguno de tus reels.
Los que habéis estado en contacto con esta web desde que tan solo era un blog literario, sabéis que llevo más de doce años escribiendo y publicando mis novelas pero, no sabéis la cantidad de NOES que he recibido (bueno una ligera idea os podéis hacer con una entrada en la que os hablaba de coleccionar rechazos) en todo este tiempo. Algunos han dolido más que otros, algunos me han hecho querer mandar todo a la mierda (como siempre, te pido perdón por mi lenguaje si te molesta pero, es mi web, mi casa y así es como hablo, jeje) y algunos (muy poquitos) me han motivado a seguir intentándolo.
Lo último que he intentado y que no he conseguido, es tener un agente literario. La Cueva de la Moura se hizo grande gracias a todas las personas que le dieron una oportunidad, por el boca a boca y por mi afán en darla a conocer pero, siento que, en ese sentido, ya he tocado techo, que no voy a ser capaz de hacerla grande de verdad y, de ahí, mi interés en conseguir un agente. E ilusa de mí, creí que sería más sencillo que el contacto con las editoriales (que también lo he tenido).
En fin ( y con esto ya te suelto el brazo), que sigo al pie del cañón, que hoy por hoy no sé si me he dado por vencida o si he decidido que, para mí, lo único importante es seguir escribiendo y compartir, con quien quiera leerme, todas esas historias que viven dentro de mi cabeza.
Y ya está, que para ser martes por la noche, esta entrada se ha vuelto más intensita de lo que pretendía.
Pronto os contaré alguna cosita por aquí, como por ejemplo, la publicación de la Edición Especial 10º Aniversario de La Cueva de la Moura, que reúne, en un solo tomo, las novelas de la trilogía principal de la saga.
Estaré encantada de leer y responder a vuestros comentarios, como siempre.
¡Hasta la próxima entrada!

Comentarios
Publicar un comentario