HIPSTÉRICA - Lorena López Míguez

Bueno, pues ya estaba temiendo que no llegara este día...y es que me ha costado, me ha costado muchísimo, pero por fin, después de meses llenos de estrés "Hipstérica" ha visto la luz, jejeje.

En realidad lleva a la venta desde el día 3 de febrero, pero como mis días últimamente parecen tener menos horas de lo normal, os la presento ahora.




Se trata de una comedia romántica, y para l@s que se lo están preguntando, sí, esta es novela única (no tiene continuación). Me he reído muchísimo con su protagonista y en más e una ocasión he sentido que Ariadna, se convertía en mi "Alter Ego", algo que no ha pasado desapercibido para algunas lectoras, como así me han hecho saber.

Con mis últimas novelas, "La Cueva de la Moura. La Gae Bolga" y "La Cueva de la Moura. Anam Cara", segunda y tercera parte respectivamente de la trilogía, no había podido ofreceros un pequeño fragmento de su primer capítulo, porque haría "spoilers" y le quitaría la gracia a la historia. Pero con esta novela, con "Hipstérica" no corro ese riesgo, así que...Solo aquí, en primicia, podéis disfrutar de un trocito de la historia de Ari. Preparad@s??



CAPÍTULO I
L

a  alarma del despertador puntual como cada día, suena, a las siete de la mañana arrancándome, cruelmente, de un sueño del que no quería despertar, de ese que se viene repitiendo desde hace semanas y que me deja empapada de arriba a abajo.
Consecuencia, seguro, de llevar sin sexo… ¿cuánto? ¿Seis meses ya? Madre mía, con razón me pongo burra nada más echarle el ojo a cualquier maromo que se cruza en mi campo visual. Pero hay uno, el protagonista de mis fantasías más tórridas que se ha adueñado de mis noches sin proponérmelo siquiera, y no es que el chico no se lo merezca, porque creedme,  tiene un cuerpo para quitar el hipo, el aliento e incluso el alma. Y ahora os preguntaréis, ¿cuál es el problema? Pues lo que os he dicho, que es un chico, un yogurín al que le debo de sacar mínimo siete años y aunque a la diablesa que vive en mi interior la idea de llevárselo a la cama le encanta sobremanera, me veo en la obligación de recordarle que un chico como él no se fija en…no pienso decir madurita porque solo tengo treinta y cuatro años, pero… que no, que él no se fijaría en alguien como yo… ¿o sí? La Culpa, desde luego, la tiene esta nueva moda, Hipster la llaman, que hace que los hombres se dejen barba, y a mí que mi máxima siempre ha sido: el hombre y el oso cuanto más peludo más hermoso, no me hace falta más.
Y claro, cuando vi a este muchachito entrar en el Starbucks, en mi Starbucks, el local que considero mi segundo hogar, con su barbita, su jersey ajustado y unos pantalones caídos, que sin duda habían conocido tiempos mejores, una parte muy concreta de mi anatomía se puso a dar palmas.
De eso hace casi un mes y cada día, a la misma hora, Karl entra en la cafetería y se sienta en la mesa frente a la mía. ¿Qué cómo se su nombre? No, no nos hemos presentado… todavía. Pero es obvio, ¿no? Los Starbucks son los mejores aliados de cualquiera que quiera conocer el nombre de alguno de los clientes, no tienes más que esperar a que el camarero de turno grite el nombre del dueño del café que acaba de preparar y… ¡Bingo! Y por si me quedaba alguna duda en cuanto a la forma correcta de escribirlo, uno de los días Karl se pidió un café para llevar, en cuyo vaso garabatearon su nombre.
Empaná, así me quedé el primer día cuando cogió su taza de tamaño XXl de Cappuccino y se sentó frente a mí, me miró y me dedicó una bonita sonrisa a la que yo respondí, por supuesto mis piños estaban llenos de chocolate, gracias al bocado que acababa de darle a mi muffin, hecho que me fue confirmado cuando Karl comenzó a reírse a carcajadas y me hizo un gesto para que me limpiara. Yo y mis primeras impresiones…Si había la más mínima oportunidad de ligármelo, con mi sexy actuación de aquel día, la perdí por completo. En general, no suelo encapricharme de esta manera por ningún tío, sin embargo con él…
¡Ay madre1 Es que es pensar en Karl y hasta se me hace la boca agua.
Nada, nada, hora de ponerse en marcha para comenzar mi jornada laboral, aunque ello implique que en menos de dos horas volveré a verle… ¿Qué queréis que haga? Karl va cada día a mi puesto de trabajo. Cierto es que mi puesto de trabajo es portátil y que podría ir a cualquier otro sitio pero… ¡Qué coño, también tengo derecho a alegrarme la vista!
Hace tres años que mandé a freír espárragos a mi jefe, cansada de los tocamientos de culo, fortuitos según él, y de los horarios vergonzosos a cambio de un mísero salario. Así que, monté mi propio negocio, una tienda online de juguetes sexuales, aunque la versión oficial es que vendo software para empresas, no lo hago  por vergüenza, sino por evitarle a mi madre el disgusto de enterarse de que su hija vende marranadas. Así, puede hablar con tranquilidad a sus amigas de la pelu y presumir de tener una hija empresaria en estos tiempos que corren. Y no, no monté la tienda virtual para poder probar todos los productos, que la gente tiende a preguntármelo cuando se enteran de a qué me dedico, pero no voy a mentir, el producto estrella de la web, también lo es desde hace unos meses en mi cama… Miguelín,  es el apodo que le he puesto al vibrador y os puedo asegurar, que una vez que lo pruebas no dejas de preguntarte: ¿por qué no compraría uno antes?

Al menos en mi caso, pero eso ya lo entenderéis cuando conozcáis a mi ex… Alfredo y, que no os engañe el nombre, eso es lo único que tiene de feo. (...)

Y hasta aquí puedo leer, bueno escribir, jejeje. Qué os parece?? En la pestaña de Librería, la tenéis disponible (***Ojo sólo envío nacional. Sólo para España. Para otros destinos consultad condiciones.***). Y en la pestaña de "Booktrailers" podéis ver el suyo también.

Llevo mucho retraso con todo, y esta página no iba a ser menos, jejeje. Se me acumula el trabajo y eso, por extraño que os pueda parecer, es un síntoma muy bueno, al menos para mí, porque significa que surgen muchos proyectos nuevos, porque mis novelas y yo vamos creciendo y evolucionando, significa que todo el esfuerzo y el sacrificio van a recibir su recompensa...Así que, aunque me da mucha pena, las entradas en la parte del blog de la web cada vez serán más espaciadas (a menos que me dé una "venada" y me ponga a escribir opiniones y reseñas como una loca, jajaja). Soy consciente de que tengo un par de ellas pendientes y espero tener muchas más en breve (cruzo los dedos para volver a tener algo de tiempo para leer). 
Muchas gracias, a tod@s los que seguís leyendo mis escritos, (ya sean mis novelas, o mis divagaciones en la web, jejeje). Ah!! Y espero vuestro comentarios sobre "Hipstérica"!!


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